Mi verdad desnuda…

Empiezo a escribir esta nueva etapa de este blog, que ha decir verdad, no tenía muchas entradas y creo que estaba medio aburrido también. Así que pues… ahora que he renacido (es metáfora, no se claven), he decidido utilizar este blog, que si bien me cobran y bastante por tenerlo, para darle el uso que se merece y será escribir mi: ¡Verdad! … mi verdad desnuda o mi verdad con poquita ropa… bueno, está bien… mi verdad en ropa interior. Pero al fin y al cabo, es mi verdad y escribiré los temas que se me cruzan por mi cabeza, porque no todo es sonrisas, alegrías, diversión y espiritualidad… Existen los días en que uno no quiere sonreír y no pasa nada y días en que quieres mandar todo muy lejos y está bien. En esta vida todo “es” y así nada más… para qué buscarle cinco patas al gato o la cola al burro o el por qué K. Cobain se disparó o Chris Cornell se suicidó… o por qué comen sopas de murciélago o perro (no yo… aclaro). Simplemente la vida “es” y la vamos a tomar como venga… unas veces arriba, otras abajo, otras en cuatro (okay… no)… pero me entienden el punto. Así que acompáñenme ¿no?

Los abrazo.

Cinya.

¿Por qué cuesta estar solos?

white black and gray floral textile

   ¿Por qué cuesta tanto estar solos o sentirse solos? Es una pregunta que continuamente me han hecho y que ante la situación que se vive sin precedentes, se ha reforzado aún más. Hoy, nos hemos visto en el caso de estar encerrados en el hogar, algunos a la fuerza, otros por miedo y otros más por ser precavidos y así,  separados de la familia, de los amigos o de la pareja, el mundo que se conocía cambió por completo y  la vida externa terminó casi en su totalidad o por lo menos en  mayor parte.

   ¿Y qué pasó? Pasó que nos quedamos con nosotros mismos. ¡Sí! Aunque sea con la pareja, con los hijos o los padres, realmente al quitarse el mundo externo, nos quedamos con nosotros mismos. Y eso para muchos es aterrador.

   Para no estar solos (en esta pandemia), se busca como sea y al precio que sea, ocupar el tiempo, perderlo, matarlo, con tal de que pase rápido; absorberlo en cosas que impiden estar con el propio ser  y así se busca el ruido. Las personas se hunden en las redes sociales, bajan las nuevas aplicaciones para bailar, cantar, actuar; se mimetizan con la tele, con las series o películas… pero espera… el argumento no es en contra del “hacer” cosas, (son tantas horas al día en solitud, que no se puede pasar todo el tiempo contemplando el ser, sin buscar actividades), el problema es cuando todos estos medios se utilizan para no pasar tiempo con uno mismo, para evitar escuchar-se… ¿y por qué? porque se siente terror  sentir los sentimientos (válgame la redundancia), escuchar las emociones, analizar y cuestionarse el rumbo o las elecciones o por conocer ése lado oscuro que como monstruo se encierra debajo de la cama o en el clóset.

   Se tiene miedo a estar solo… a que surga un continuo cuestionamiento de: ¿qué siento? ¿por qué siento esto? ¿dónde lo siento? ¿en qué parte del cuerpo lo siento? ¿para qué me sirven estos pensamientos? ¿a dónde me llevan? ¿cómo los manejo? ¿qué me sirve y qué no de todos los conceptos, prejuicios, vicios, juicios y más que me enseñaron o que he aprendido? No, no se quiere ver a dónde llevaría todo esto… porque probablemente llevaría a un lugar que no es agradable.

   Pero… ahí está la respuesta, ahí es dónde está el inicio de todo, ahí es donde comenzamos el gran camino, el camino de la auto-observación y del auto-conocimiento, porque resulta,  que a lo que más se huye (a lo que no se quiere ver) es lo que continuamente regresará. Pero, si se cuestiona, se analiza y se llega a una respuesta, se empieza a dar luz (o lo que en el mundo espiritual se puede llamar: consciencia). Así es, se empieza a conocer… ¿y qué es lo que se conoce? Pues a uno mismo.

    Por el momento, el mundo externo en el que se pasaban las horas y con las que se disfrazaban los sentimientos y se ocultaban las emociones, ya no está y es por eso que se tiene una excelente oportunidad para entrar en el mundo interno, que es con el que vivimos realmente. Y así como seguro limpiamos y conocemos cada parte de nuestra casa, limpiemos y conozcamos cada parte de nuestro ser.

No huyamos del sentir… de las emociones que son las mejores maestras, las que nos indican como un termómetro lo que existe en nosotros, con lo que día a día habitamos. Por eso no  hay que temer a lo que contrariamente, dará libertad.

(Te lo escribo, porque el día que dejé de temer a mis emociones y las escuché, tomé el control. Nunca más me volví a sentir sola. Disfruto el estar conmigo y  de tratar de no escaparme con ruidos externos… y digo “tratar”, porque el aprender es un continuo proceso). Gracias por leerme.

Nina

 

Los animales como maestros

view of elephant in water

   Hace mucho tiempo atrás, nuestros ancestros pedían y recibían guía del mundo natural, para ellos, esto era algo básico, algo necesario y repetitivo en su día a día.

   Ellos creían que los espíritus de los animales eran guías que venían a ayudarlos a lo largo de su camino y lo veían como regalos del mundo espiritual, regalos de esos seres que llegaban a enseñarles, a empoderarlos y por qué no, también a ayudarlos a sanar.

   En ese entonces los animales eran tratados con respeto, vistos como hermanos y aunque fueran cazados, se les trataba con suma delicadeza y gratitud por el sacrificio de dar sus vidas. Para ellos y para muchos (me incluyo), los animales eran y  son mensajeros espirituales que están para ayudar, para guiar, para enseñar y para sanarnos.

   En el Chamanismo (Shamanism)  y en otras culturas indígenas, estos mensajeros del mundo espiritual usualmente son llamados tótem o “animales de poder”, y existen interminables historias de estos mensajes, contactos, símbolos o significados de las experiencias con los “espíritus de estos animales”. Hay demostraciones incluso de cómo el mundo natural se comunica con nosotros, en especial los animales que se muestran en nuestra realidad física o en nuestro consciente.  Y si logras poner atención y escuchas con todo tu ser, podrás entender sus mensajes.

 

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